Antígona Gómez
NO AL OLVIDO, PORQUE NO QUIERO!!!
lunes 5 de mayo de 2008
viernes 21 de marzo de 2008
hola papi!!!!!
sábado 15 de marzo de 2008
Recibi amenazas .... que país!!!!!
Bogotá, 14 de marzo de 2008
Señores
Presidencia de la República
Vicepresidencia de la República
Bogotá
Hago de conocimiento público las amenazas de las cuales he sido objeto, junto con otras organizaciones y dirigentes de derechos humanos y políticos, en una carta enviada por las Águilas Negras el Rearme, Bloque Metropolitano de Bogotá, el pasado miércoles 12 de marzo. En este documento nos declaran objetivo militar fase A, nos señalan como guerrilleros y que comenzaran a matarnos 'uno por uno. Vamos a ser impecables. No dejaremos cabo suelto'.
Las amenazas se suceden luego de la marcha del 6 de marzo y de una gira en el exterior realizada en representación de las organizaciones de las cuales hago parte (ORGANIZACIONES DE MUJERES, JÓVENES, PAZ, VÍCTIMAS Y ARTÍSTICAS). Dicha gira tenía como objetivo dar cuenta de las vulneraciones de derechos humanos en Colombia, los niveles de impunidad y la compleja dimensión del conflicto colombiano. Es de suma preocupación que luego de hacer uso del derecho a la protesta, a la libre expresión, a la comunicación, a la justicia y a la verdad, estos grupos nos amenacen a muerte.
Resulta igualmente preocupante que esto suceda luego de los señalamientos de diversas personalidades del gobierno de que la marcha es convocada por las FARC y para su apoyo, así como del manejo parcial de los medios de comunicación a los sucesos que han tenido lugar en los últimos meses. Hemos ratificado de manera enfática y permanente que no somos simpatizantes, ni aliados, ni parte de este grupo guerrillero y que rechazamos todo tipo de violencia.
Denunciamos que en Colombia no hay garantías para el ejercicio de la oposición, ni para el trabajo como defensores de derechos humanos, y mucho menos como víctimas sobrevivientes en exigencia de sus derechos. No es la primera vez que soy objeto de acciones de intimidación, las cuales han tenido lugar desde la desaparición y asesinato de mi padre JAIME ENRIQUE GÓMEZ VELASQUEZ. En Colombia el Estado tampoco brinda condiciones de seguridad para el desarrollo de nuestro trabajo. El año pasado solicite medidas de protección que fueron negadas por el Ministerio del Interior y de Justicia, pese a la evidencia de los niveles de inseguridad y vulnerabilidad.
En de anotar que en dicho comunicado las Águilas Negras plantean que actúan con 'apoyo y la tolerancia del Estado y la ciudadanía en general'. Mi tarea, y la de todas las organizaciones y personas allí señaladas, es en ejercicio de derechos consagrados en la Constitución Política y de la oposición, la cual debe tener garantías en cualquier sociedad democrática por parte de todas las instituciones del Estado y sus representantes, quienes debe propender por climas de debate y diálogo, y no por exacerbar odios, señalamientos, unanimismos ni polarización que sólo contribuye a la prolongación del conflicto que vive el país.
Hago responsable al Estado colombiano, al presidente y vicepresidente de la República, quienes deben garantizar nuestra seguridad, de cualquier otra vulneración de la que sea objeto en mi calidad de ciudadana, víctima y activista de derechos humanos.
DIANA MARCELA GÓMEZ CORREAL
sábado 1 de marzo de 2008
Yo marcho el 6, y usted?
También escuche y leí con dolor las noticias que difundieron los medios de comunicación: auto desaparición, deudas, y rara vez el reconocimiento de haber sido objeto de vulneraciones a sus derechos humanos. Cuando aparecieron los restos se torno peor: no fue una desaparición ni un homicidio, fue un accidente. El presidente Uribe lo planteo en Estados Unidos y en universidades colombianas, la prensa lo repitió acríticamente, Máximo Duque, director de Medicina Legal, lo sustento ante los medios estando fuera de su competencia, y periodistas como María Isabel Rueda hicieron una reconstrucción acomodada de los hechos. Un año y seis meses después, septiembre de 2007, los medios presentan la chiva: Fiscalía reconoce que muerte de Jaime Gómez fue un homicidio.
Si, eso ya lo sabíamos, pero resulta que la investigación no avanza. El Alto Comisionado para la Paz expuso tres hipótesis de posibles responsables cuando estábamos buscando a mi padre: paramilitares reorganizados, inteligencia del Ejército y la policía, grupos de extrema derecha antichavistas. Tres diferentes actores que uno se pregunta, tres nombres y un solo dios verdadero? Ahora se dice que no hay crímenes de Estado, que los paramilitares no existen porque se han desmovilizado. También que aquí se respetan los derechos humanos y que se aplica justicia. Será que mi historia es la excepción? Sé que no. Están todos los asesinatos de miembros de la UP, están los desaparecidos del Palacio de Justicia, están las cientos de masacres, las fosas comunes, las otras miles de desapariciones y las ejecuciones extrajudiciales.
Reconozco el valor y la necesidad ética de repudiar los secuestros, sin embargo la marcha del 4 de febrero me dejo un sin sabor, no sólo porque reconocía únicamente uno de los actores del conflicto, sino porque desde el poder de los medios, recogiendo un repudio y un cansancio nacional, pero también viabilizando intereses de los grupos de poder y del Presidente y sus seguidores, se contribuye a construir una percepción de la realidad colombiana no acorde con lo que está pasando y estamos viviendo. Lo que hago aquí al recordar los hechos que rodearon el ASESINATO de mi padre no es por deporte, no es porque me guste recordarlos (tendría mejores cosas en que pensar para traerlo a mi memoria), es porque me permite no OLVIDAR algo que en cualquier país debe ser repudiable, punible y de sanción social: la privación de la libertad, la coartación de la libre expresión y los asesinatos. ¿Por qué en Colombia no nos hemos espantado de la misma manera con los crímenes de paramilitares y Estado, que como lo hacemos con los de las FARC? ¿Hay acaso unos muertos que valen más que otros? ¿Unos crímenes son menos malos?
Colombia vive una crisis ética de terribles dimensiones, y la clase gobernante con tal de mantener borregos la profundiza porque no le interesa las transformaciones de fondo, porque sabe que pierde al momento de que la ciudadanía colombiana repudie la violencia venga de donde venga. El discurso del gobierno de Uribe exacerba los odios, profundiza la guerra, consolida la derecha, legaliza el paramilitarismo, perpetua las diferencias sociales, mantiene escindido al país, desconoce la historia, construye una memoria acomodada y proyecta un futuro donde será visto y puesto como el GRAN PACIFICADOR. Sí, no más secuestros, por supuesto, no más guerrilla, pero que ese grito no desconozca la realidad de Colombia. Con el sólo deseo no podemos solucionar la crisis del país. En Colombia se está inflando un deseo por la paz que desconoce lo que ella implica, los caminos reales, las mejores opciones y posibilidades. La gente parecía gritar no más guerrilla con la ilusión de que desaparecieran, quizás pocas meditaban que para que no existan más el camino debe ser la negociación y un primer paso el Acuerdo Humanitario. Si con el deseo bastara deseo a mi padre de vuelta. Se que no podrá ser jamás así, por eso desde una visión más compleja de nuestro conflicto, saldré a marchar el 6 DE MARZO, no sólo por mi muerto, sino por los tantos que han perecido en Colombia a manos de paramilitares y Estado. Por el honor de un país que debería despertar a tanta barbarie y comenzar a reflexionar sin tanta manipulación y apasionamiento quienes son los que realmente no quieren la paz en Colombia. Como no somos mezquinos, ese día también repudiaremos los secuestros.
jueves 10 de enero de 2008
Nada más que una profunda alegría
Nada más que eso puedo sentir. Mi corazón se llena de alegría, de oxígeno, de ganas de seguir adelante. Luego de tantos nudos en la garganta, de desalientos, de rabia, de dolor, de análisis diversos, de información y desinformación. Clara y Consuelo están libres, aunque la libertad tenga un sentido tan restringido en el país. Están libres pese al juego político que se tejió de todas las partes para su liberación, de los intereses diversos y los protagonismos que primaron durante días al simple hecho ético del valor de las personas y su bienestar. Al valor de la vida. De la libertad. Ese es un gesto humanitario que debería repetirse una y otra vez. Por su parte el gobierno está en la obligación de brindar las condiciones para que el Acuerdo Humanitario sea posible poniendo por encima los intereses colectivos y de las personas a una posición reacia a la paz. En una Colombia así, por ejemplo, sería posible soñar con el fin de la violencia como forma de opresión, estrategia de control y silenciamiento.
viernes 4 de enero de 2008
Video lanzamiento hijos e hijas
Sin los Hijos e Hijas mi duelo hubiese sido otro ... quizás más duro, un poco más en soledad, algo más incomprensible .... Quiénes somos y qué hacemos????
http://vids.myspace.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&videoid=2031811199
sábado 20 de octubre de 2007
Un brindis
Alzo la copa y brindo …
Brindo por mi padre, por la vida …
Por un mejor presente, por otro mañana, por un pasado vivo …
Brindo por los 55 años que vivió plenamente, con ganas, con agallas
Arriesgado, entregado, a veces demasiado ingenuo
Brindo por la vida, por su vida, por la mía
Por la de todos aquellos que lo piensan, que lo recuerdan
Que realmente lo estiman …
Brindo por ti … papi
Hoy que cumplirías 57 años!!!
Te quiero